Kosinski y colaboradores afirman que con un promedio de 68 likes en Facebook se puede predecir la ideología de una persona (85% de precisión), su orientación sexual (88%), su color de piel (95 %), etcétera. Con 300 likes puede predecir su comportamiento mejor que su pareja.
La propaganda computacional ha creado un nuevo modelo de ingeniería social destinado a manipular la opinión pública de los ciudadanos.
Daniel Innerarity ha insistido mucho en que el problema de la democracia es que, para funcionar bien, necesita unos agentes —los buenos ciudadanos— que no es capaz de producir. No es capaz de hacerlo, entre otras cosas, porque el buen ciudadano necesitaba tener capacidad para tomar decisiones reflexivamente meditadas, y todo el sistema político favorece la aparición de ciudadanos teledirigidos, emocionalmente fervorosos y con una capacidad crítica sedada. El mitin político multitudinario es un icono de esta utilización política de la credulidad.